El andador es una de las ayudas técnicas que más frecuentemente utilizan las personas que sufren una alteración de la movilidad como consecuencia de su edad, una rehabilitación o una lesión temporal.
Su uso puede cambiar mucho las cosas en la vida cotidiana, ya que puede mejorar la estabilidad, prevenir las caídas o hacer que se vuelva a recuperar la autonomía. Pero, aunque resulta un utensilio de lo más sencillo, el uso incorrecto de un andador es más habitual de lo que se podría pensar y puede dar lugar a molestias, inestabilidad y, en ocasiones, un aumento de las dificultades en la movilidad.
Es por ello que, si tú o alguien de tu alrededor está iniciando el uso de un andador, resulta especialmente importante conocer cuáles son los errores más comunes en el uso de este tipo de utensilio para evitar los problemas que podrían conllevar.
En la siguiente entrada de este blog hemos realizado un recorrido por los errores más frecuentes del uso de un andador (especialmente de uno con ruedas) y hemos dado una serie de consejos prácticos para poder sacarle el máximo partido a esta ayuda técnica.
Tabla de Contenido
- 1 1. Errores en configurar la altura del andador
- 2 2. Frenar incorrectamente (en las versiones de 4 ruedas)
- 3 3. Sobrecargado con peso
- 4 4. Apoyarse demasiado o de forma desequilibrada
- 5 5. No revisar mientras usas el andador
- 6 6. Emplearlo en lugares poco adaptados
- 7 Cierre
- 8 ¿Necesitas un andador práctico y seguro en alquiler?
1. Errores en configurar la altura del andador
Un andador mal configurado provoca malas posturas, sobrecargas musculares e incluso caídas. Si el andador esta demasiado alto, el usuario elevará los hombros para caminar. Por el contrario, si el andador está bajo, el usuario se encorvará, obligando a la postura de espalda.
¿Cómo pueden saber si el andador se encuentra a la altura correcta?
Con el usuario en pie y con los brazos relajados a los lados, las empuñaduras deben estar a la altura de las muñecas.
Al sujetar con las manos el andador, los codos tienen que estar ligeramente flexionados (15 a 20 grados aproximadamente).
👉 Consejo: Cuando cambies calzado o superficie asegúrate de que los ajustes están bien bloqueados antes de usarlo.
2. Frenar incorrectamente (en las versiones de 4 ruedas)
Respecto a los rollators, es frecuente que a la hora de detenerse -normalmente al sentarse en el mismo andador- algunas personas se olviden de frenar. Al no hacerlo, la persona que lo usa puede etc. Del mismo modo, en movimiento una vez más se ha descrito su uso incorrecto como pasados por agua, frenando de repente o sin control.
👉 Consejo: Practica la progresividad a la hora de frenar y activa los frenos cuando te detengas.
Si decides usar el asiento de tu rollator, asegúrate de que queda completamente bloqueado.
3. Sobrecargado con peso
Algunos modelos tienen cesta o bandeja, pero el andador no está pensado para cargar peso, es un soporte para caminar, no un carro de transporte. Sobrecargarlo de carga de bolsas grandes, peso mal distribuido, puede provocar inestabilidad, mala dirección e incluso daños a la misma estructura.
👉 Consejo: usar los cesto sólo para elementos ligeros y distribuir el peso de un modo equilibrado; si llevar más cosas, mejor una cesta que sobre el cuerpo o la ayuda de un cuidador.
4. Apoyarse demasiado o de forma desequilibrada
El andador está pensado para ayudar, no para soportar todo el peso corporal. Con frecuencia, las personas se cuelgan casi literalmente del andador, lo cual es muy inseguro y puede interferir en el equilibrio o el ritmo de caminar. Y otro error bastante común es poner más peso a un lado que a otro, que puede producir caídas o cambios de la marcha.
👉 Consejo: Mantén la espalda recta, reparte el peso uniformemente y acompaña el movimiento del andador con el paso en lugar de empujarlo hacia delante.
5. No revisar mientras usas el andador
Como cualquier otro artefacto de uso habitual, el andador debe estar en buenas condiciones.
Sin embargo, es habitual pasar por alto revisiones básicas: frenos que no retienen bien, ruedas desgastadas, empuñaduras sueltas… Esto no solo acorta la vida útil del artículo sino que compromete al usuario.
👉 Consejo: Haz un chequeo visual cada semana. Si el equipo es prestado, asegúrate de que el servicio incluya mantenimiento o sustitución si algo no funciona adecuadamente.
6. Emplearlo en lugares poco adaptados
Por último, uno de los errores más comunes no está en el andador sino en el entorno. Una casa llena de alfombras sueltas, escalones, muebles estrechos o suelos resbaladizos puede suponer un obstáculo diario.
👉 Consejo: Adapta el espacio al usuario, eliminando obstáculos, fijando alfombras, poniendo pasamanos cuando lo creas conveniente, dejando espacios despejados para poder moverte.
Cierre
El andador es un utensilio magnífico para conseguir independencia y seguridad al caminar; sin embargo, su eficacia depende mucho de la correcta utilización. Evitar estos errores comunes te ayudará a hacer el mejor uso y a no sufrir lesiones o caídas innecesarias.
Si necesitas un andador de forma temporal —tras una intervención, en un periodo de recuperación, o para una visita de alguien de la familia, alquilar un andador es una forma económica y práctica de adaptarte sin tener que realizar una compra, y lo más interesante: siempre acompañado de asesoramiento para hacer la mejor elección del modelo más seguro para cada situación.
¿Necesitas un andador práctico y seguro en alquiler?
Disponemos de andadores con ruedas: de 2 ruedas, rollators (4 ruedas), de rodillo, infantiles. Te asesoramos en función de la movilidad, la tipología del espacio y el tiempo de uso. Suministro rápido, sin vinculaciones.
