Andadores para rehabilitación: cómo ayudan en la recuperación

Recuperar la movilidad tras haber pasado por un proceso operatorio, haber sufrido un accidente o haber padecido de una enfermedad a veces puede convertirse en un proceso muy largo y frágil.

En ese camino nos encontramos con los andadores para rehabilitación, que se convierten en los principales aliados que tenemos para volver a conseguir confianza y seguridad, además de permitirnos aumentar de forma progresiva la autonomía del paciente en rehabilitación.

Entonces, ¿cuándo hay que empezar a usar un andador? ¿Qué tipología existen? ¿Cómo tenemos que elegir el andador más adecuado?

En este artículo abordamos lo que hay que tener en cuenta sobre el papel que cumplen los andadores en los procesos y tratamientos de la rehabilitación, tanto para las personas mayores como para los adultos que están en plena recuperación.

¿Por qué usar un andador en rehabilitación?

En un proceso de recuperación, el cuerpo tiene que volver a moverse, pero siempre controlando los movimientos y evitando adoptar riesgos innecesarios.

Aquí es donde entra en juego el andador: un dispositivo de apoyo que permite caminar con mayor estabilidad, tener un mejor reparto del peso y reducir el riesgo de caídas.

Su uso está indicado cuando el paciente:

  • Presenta debilidad muscular o ausencia de equilibrio
  • Se encuentra en proceso de reaprender a caminar
  • Necesita un apoyo parcial luego de una intervención (de cadera, rodilla, columna…)
  • Presenta enfermedades neurológicas o degenerativas (Párkinson, ictus…)

El andador otorga confianza tanto física como emocional, lo que provoca la aceleración del proceso de recuperación y la consecución progresiva de la autonomía.

Beneficios de los andadores en el proceso de recuperación

  • Mayor estabilidad y seguridad en el caminar
  • Menor esfuerzo físico tanto para el paciente como para el cuidador
  • Permite una posición más erguida, más natural
  • Permite mantener la actividad física sin comprometer la salud
  • Mejora la autoestima al recuperar un grado de autonomía
  • Disminuye el riesgo de lesiones por caídas o movimientos no adecuados

En definitiva, usar un andador bien adaptado permite al paciente avanzar paso a paso, en toda la extensión de la palabra.

Andadores recomendados para rehabilitación

Dependiendo de las necesidades y la fase de la recuperación, hay varios tipos de andadores que tienen su propia solución. Te explicamos en qué consisten los más usados durante los procesos de rehabilitación:

Andadores con dos ruedas

Ideales para las fases iniciales de la rehabilitación, cuando se busca estabilidad pero con algo más de fluidez que un modelo completamente fijo.

Las ruedas delanteras permiten avanzar sin levantar el andador y las patas traseras con tacos aportan seguridad.
Este tipo de andadores es ideal para interiores y para quien todavía no consigue equilibrarse del todo.

Andadores de cuatro ruedas (rollators)

Los rollators son más dinámicos y están pensados para usuarios en fases más avanzadas, donde se busca soporte y mayor movilidad.

Generalmente incorporan:

  1. Ruedas con freno (muy práctico para controlar la velocidad)
  2. Asiento para descansar
  3. Cesta o bandeja para guardar objetos personales

Son una excelente elección para continuar desarrollando la vida diaria dentro y fuera del hogar.

Andadores de rodilla

Ideales para lesiones en el pie, tobillo o parte inferior de la pierna. Estos andadores permiten apoyar la rodilla lesionada en una superficie de soporte acolchada, mientras se avanza con la pierna no afectada.

Muy útiles en la rehabilitación postquirúrgica o tras fracturas, y una buena alternativa a las muletas, que pueden resultar incómodas o inestables.

Andadores infantiles

También existe rehabilitación en niños, ya sea por problemas congénitos, enfermedades neuromusculares o intervenciones quirúrgicas.

Los andadores infantiles tienen altura regulable, son ligeros y tienen colores agradables para que el niño gane autonomía en espacios adaptados a su tamaño y con total seguridad.

Cómo elegir el andador correcto

A la hora de elegir el andador adecuado hay que considerar estos factores importantes:

  • Tipo de suelo donde se utiliza el andador (interior, exterior, ambos)
  • Tamaño, peso y altura del usuario
  • Interés en accesorios (asiento, freno, bandeja de actividades, etc.)
  • Momento del proceso de recuperación

Lo más conveniente es que la elección esté acompañada por un profesional sanitario o técnico ortopédico, que pueda valorar adecuadamente cada caso.

¿Es conveniente alquilar un andador para la rehabilitación?

Sí, en la mayoría de los casos. Las etapas de recuperación suelen ser temporales, por lo que el alquiler de andadores es una alternativa práctica, económica y flexible.

¿Qué ventajas tiene alquilar un andador?

  • Permite tener el modelo más conveniente para cada fase del proceso
  • No requiere realizar una compra innecesaria
  • Muchas ortopedias incluyen mantenimiento o asesoramiento técnico
  • Ideal para probar diferentes modelos antes de decidir

¿Te encuentras en un momento de recuperación y necesitas un andador?

Contacta con nuestro equipo de expertos o expertas y te ayudamos a encontrar el andador que más se adapte a tu recuperación.

Contamos con modelos adaptados a cada necesidad y realizamos entrega a domicilio para tu total comodidad.

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