Las grúas para enfermos son un elemento indispensable para ocuparnos de personas con dificultades de movilidad, por ejemplo, en hospitales o en el hogar.
Estas grúas facilitan las transferencias, disminuyen el esfuerzo físico demandado por parte de los cuidadores y, sobre todo, aumentan la seguridad del paciente. Sin embargo, el uso inadecuado de estas grúas puede llevar a situaciones incómodas, caídas o incluso a lesiones.
En este artículo revisamos los errores más comunes que se cometen al utilizar grúas para enfermos y cómo evitarlos. Tanto si piensas en comprar una grúa para enfermos como si ya la estás utilizando, este artículo te ayudará a mejorar la experiencia y, sobre todo, evitar riesgos innecesarios.
Tabla de Contenido
- 1 Error 1: No escoger el modelo de grúa adecuado.
- 2 Error 2: No ajustar adecuadamente el arnés
- 3 Error 3: Hacer la transferencia en superficies inadecuadas
- 4 Error 4: No frenar la grúa en el momento en el que se va a elevar.
- 5 Error 5: No contar con ayuda en los casos en que es necesaria
- 6 Error 6: Usar la grúa sin formación previa
- 7 Error 7: comprobar el mantenimiento y la revisión
- 8 ¿Por qué alquilar una grúa de enfermos puede ser la mejor opción?
- 9 ¿Necesitas ayuda para elegir tu grúa?
Error 1: No escoger el modelo de grúa adecuado.
Uno de los primeros errores se comete incluso antes de usar la grúa, se elige el modelado sin tener en cuenta las necesidades reales del paciente, es decir, si hay que llevarlo al baño o de un lado a otro de la cama.
Hay grúas para personas con movilidad reducida de los siguientes tipos:
- Grúas de traslado (o de transferencia): son apropiadas para levantar al usuario de la cama, silla o aseo y moverla de un lugar a otro.
- Grúas de bipedestación: indicadas para personas que tienen alguna fuerza del tronco o de las piernas, y permiten ayudar al paciente a cambiar de una posición sentada a una semi-erguida, y facilitar cambios de la ropa de aseo, etc.
- Silla grúa Aupa Chair: opción intermedia, que es práctica para espacios reducidos y para personas con peso medio y permite transferencias de forma segura sin necesidad de una grúa grande.
Como solución, consulta con un especialista antes de comprar o alquilar una grúa. Cada tipo tiene una función para la que fue diseñada, y acertar en el modelo correcto mejora mucho la seguridad y la eficiencia.
Error 2: No ajustar adecuadamente el arnés
El arnés es el punto de contacto directo entre el paciente y la grúa. En caso de que no se encuentre bien colocado, puede ejercer presión en zonas delicadas, provocar molestias o llegar incluso a propiciar una caída.
Los errores más comunes en este aspecto son:
- Hacer uso de un arnés grande o pequeño
- Colocarlo sin distribuirlo bien en la zona inferior del cuerpo del paciente
- No regular las cintas de forma simétrica
- No revisar que se encuentre enganchado de forma adecuada en todos sus puntos
Solución: utilizar siempre un arnés del tamaño correspondiente, siguiendo las pautas del fabricante y las indicaciones del personal técnico. Estar seguro de que está centrado, sin arrugas, y comprobar los enganches antes de hacer la elevación.
Error 3: Hacer la transferencia en superficies inadecuadas
Otro fallo demasiado común es realizar la transferencia en suelos irregulares, en alfombras que resbalan, o en espacios estrechos que dificultan la maniobra de la grúa. Este tipo de situaciones pueden dar lugar al bloqueo de las ruedas, que la base no se abra como debe o que la grúa se incline de una forma que exponga al paciente y al cuidador a un riesgo grave.
La solución es tener la situación del entorno bien preparada para cada vez que se hace un uso. Es muy importante tener espacio suficiente, quitar obstáculos y tener superficies planas. Si el entorno no es favorable, se puede optar por la alternativa de soluciones con un formato más compacto como la Aupa Chair Pro, que requiere menos espacio para maniobrar.
Error 4: No frenar la grúa en el momento en el que se va a elevar.
Por desconocimiento o por exceso de confianza, hay personas que elevan al paciente sin frenar las ruedas de la grúa o sin estabilizarla correctamente.
Vale la pena recordar que por alguna de las grúas de este tipo tienen capacidad para que haya un cierto movimiento durante el momento de elevación (la grúa de bipedestación estar algunas de estas), se debe intentar al máximo evitar los desplazamientos no deseados que pueden poner en riesgo e incluso pueden desequilibrar al paciente.
La solución es seguir las instrucciones del fabricante. En grúas de traslado, deberemos frenar las ruedas antes de hacer la elevación. En el caso de grúas de bipedestación, asegúrate de que el paciente queda bien fijado y de que el suelo es antideslizante.
Error 5: No contar con ayuda en los casos en que es necesaria
Hay pacientes que requieren de dos cuidadores para garantizar la seguridad de la transferencia, especialmente si el paciente no colabora, o si tiene un peso elevado. Efectuar este tipo de maniobras en solitario puede resultar en situaciones peligrosas o generar lesiones en la espalda del cuidador e incluso caídas del paciente.
Solución: hay que evaluar cada caso. Si la persona no puede colaborar, hay que solicitar ayuda o recurrir a la grúa que favorece la transferencia con un operador (por ejemplo, algunos modelos eléctricos que disponen de controladores intuitivos).
Error 6: Usar la grúa sin formación previa
A pesar de que muchas grúas parecen simplonas, es necesario tener un mínimo de formación para usarlas corréctamente. Su uso intuitivo o «a ojo» es una equivocación habitual que puede provocar accidentes, etc., o uso incorrecto del manejo de los equipos.
Solución: si has adquirido o accedido a una grúa de enfermos de alquiler, solicita una breve formación al respecto.
Muchos entregadores (como en nuestro caso) ofrecen demostraciones e instrucciones para cuidadores y familiares.
Error 7: comprobar el mantenimiento y la revisión
La grúa, precisamente por su uso, puede generar un desgaste en las ruedas, los arneses o el sistema eléctrico.
No atender a estas señales puede hacer que se produzca una avería en el momento de la transferencia.
Solución: comprobar periódicamente el estado general de la grúa. Si se trata de una grúa de tu propiedad, asegúrate de hacer el mantenimiento, si es una grúa de alquiler el entregador debe garantizar que el sistema está en correcto estado.
¿Por qué alquilar una grúa de enfermos puede ser la mejor opción?
En muchos casos, en particular cuando el uso es temporal (postoperatorios, rehabilitaciones, cuidados paliativos, etc.), el alquiler es la opción más práctica y económica.
El alquiler de grúas para enfermos te permite:
- Acceder al modelo adecuado sin una fuerte inversión inicial
- Recibir atención personalizada
- Probar diferentes tipos antes de hacer tu elección
- Contar con el mantenimiento y asistencia técnica
- Adaptarte a los cambios en las necesidades del paciente.
¿Necesitas ayuda para elegir tu grúa?
Disponemos de grúas para traslado, grúas de bipedestación y la innovadora silla grúa Aupa Chair.
Te asesoramos en función del estado del paciente, su entorno, y la frecuencia de uso. Servicio de alquiler con entrega rápida, sin complicaciones.
