El cuidado domiciliario para una persona dependiente tiene muchas responsabilidades: higiene, movilidad, medicación, confort y sobre todo seguridad. Una de las herramientas que nos ayudarán a esto es la cama hospitalaria, que nos permitirá atender tanto el descanso de la persona como el trabajo del cuidador/a.
Sin embargo, al igual que cualquier otro equipamiento médico o de rehabilitación, su uso requiera saber algunos aspectos claves a conocer para evitar errores, accidentes o incomodidades. En esta guía práctica aprenderás a usar la cama hospitalaria con seguridad en casa, ya sea de forma diaria como de forma temporal.
Tabla de Contenido
¿Qué es una cama hospitalaria?
Una cama hospitalaria es una cama articulada que permite elevar diferentes partes del cuerpo, adaptar la postura e incluso en muchos casos, también la altura general de la cama. Se pensó para facilitar la movilidad de personas con problemas de salud y/o de movilidad o incluso de encamamiento prolongado.
Las camas de uso sanitario se diferencian de las camas convencionales en que tienen:
- Respaldo y zona de piernas ajustables
- Mando eléctrico, para la mayoría de modelos
- Barandillas laterales de sujeción
- Preparadas para el uso continuado y exhaustivo
Ya sea debido a una enfermedad crónica, por una recuperación postquirúrgica o por unos cuidados paliativos, las camas hospitalarias incrementan el confort del paciente y reducen el esfuerzo físico del cuidador.
Beneficios para el cuidador
Son muchos los cuidadores que empiezan utilizando una cama convencional debido a la falta de conocimientos o de medios. Pero bien sabemos que mediante una cama hospitalaria se mejora radicalmente el día a día:
- Facilita cambios posturales sin tener que mover manualmente al paciente.
- Permite realizar curas, cambiar la ropa de cama o asear al paciente sin tener que agacharse en exceso.
- Reduce su riesgo de lesiones en espalda y hombros.
- Aporta una postura más ergonómica a la hora de atender al paciente.
- Aquel acompaña con mayor seguridad el riesgo de caídas.
En conclusión, no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que mejora la calidad de vida del cuidador.
Uso seguro de la cama hospitalaria: pasos clave
Ubicación
Coloca la cama en un lugar accesible, que permita el suficiente espacio a ambos lados (si se puede) para facilitar el acceso del cuidador. Asegúrate de que esté lo más cercana posible a un enchufe de electricidad y que en el recorrido del cuidador no haya alfombras sueltas o muebles que impidan el paso.
Ajuste de la altura
La mayoría de camas hospitalarias son funcionales en ese sentido, ya que incluyen la opción de la altura total de la cama. Utiliza esta función para adaptarla a tu altura a la hora de llevar a cabo acciones como el cambio de pañales, movilización de pacientes o el cambio de sábanas. Cuando el paciente esté acostado, y no haya nadie que lo vigile, baja la cama para minimizar el riesgo de caída.
Uso correcto del mando eléctrico
Familiarízate con los controles y el mando, ya que suele incluir botones para:
- elevar o descender el respaldo
- elevar o descender las piernas
- elevar o descender toda la cama (si el modelo lo permite)
No realices movimientos bruscos. Este, explica al paciente si puede colaborar en qué tipo de postura vas a realizar y, entonces, actúa progresivamente.
Barandillas: en qué situaciones usarlas
Las barandillas son un material de seguridad muy importante, pero debes utilizarlas adecuadamente. No están cambiadas ni para sujetar, ni para contener, sino para permitir evitar caídas accidentales mientras el paciente duerme o reposa. Solo deben estar bajadas cuando el cuidador precisara el acceso lateral en el paciente y deberán volver a subirse si el paciente quedara en soledad o en riesgo de caída.
Cambio postural regular
Una de las características más prácticas de la cama hospitalaria es facilitar el cambio postural que es esencial para poder prevenir ulcera de presión (escaras), en las que se recomienda hacer el cambio cada 2-4 horas, teniendo en cuenta que con la articulación eléctrica la podrá hacer sin elevar completamente al paciente.
Bloqueo de ruedas
Si la cama tiene ruedas, asegúrate de que estén bloqueadas antes de proceder a la tarea correspondiente; sólo deben desbloquearse durante el transporte de la cama para su limpieza o para ir a otro lugar teniendo en cuenta que hay una distancia considerable entre las distintas salas/ habitaciones.
¿Y si solo necesitas la cama durante un punto?
Son muchas las personas que se encuentran ante una necesidad específica: una operación, una recuperación en casa o un familiar mayor que llega a casa a pasar temporada. En esos casos no es necesario comprar una cama hospitalaria nueva. Hay una opción: el alquiler de camas de hospital para casa; es un servicio que puede resultar ideal en caso de necesidades temporales. Te permite acceder a una cama con todas las prestaciones necesarias (colchón, barandillas, mando, etc.) de forma que no hay que hacer una gran inversión económica ni hay que ocupar lugar al final del periodo. El servicio suele englobar la entrega a domicilio, la instalación y la recogida cuando ya no se necesita.
Consejos finales para los cuidadores
- Ten el control del mando en un lugar que no sea alcanzable, sobre todo cuando el paciente presenta cierto grado de deterioro cognitivo.
- Evita dejar elementos sueltos sobre la cama, en los laterales para quitar de en medio todos los elementos que puedan suponer un estorbo o un inconveniente en el transcurso de los movimientos del paciente.
- Pregunta sobre las barandillas acolchadas en caso de que el paciente se mueva mucho al dormir.
- Asegúrate de la compatibilidad del colchón que vayas a utilizar, ya que a veces hay colchones antiescaras que por el tipo de articulación de la cama pueden dar problemas.
Conclusión
Cuidar a alguien en casa conlleva dedicación, compromiso, y deberás de contar con los recursos más adecuados. La cama hospitalaria no solo será un recurso que beneficiará al paciente y mejorará el descanso; será un recurso que facilitará muchas prestaciones para el cuidador. Con un buen uso y unas pequeñas adaptaciones en el entorno puedes convertir cualquier dormitorio en un lugar adaptado y seguro, sin reformas o complicaciones.
¿Necesitas una cama hospitalaria para el cuidado en casa?
Tenemos modelos articulados eléctricos, seguros, cómodos y adaptados a la variabilidad de niveles de dependencia que existen. Te proponemos un servicio perfectamente completo de alquiler de camas hospitalarias, con entrega rápida, instalación, recogida de la cama cuando ya no la necesites y asesoramiento personalizado para que puedas optar por la «mejor opción» en función del espacio y de las necesidades del paciente.
